Desorganización, el talón de Aquiles del entrepreneur

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Una de las características de quienes deciden emprender es la creatividad. Cientos de ideas diarias pasan por la mente del emprendedor y pareciera que el tiempo es insuficiente para echarlas a andar. Sin embargo, conforme pasan los meses, ese gran creativo se va transformando en lo que en el lenguaje de negocios se conoce como “el hombre orquesta” es decir, el que se encarga de abrir el negocio, de prospectar clientes, de hacer la labor de ventas, de cobrar, de administrar los recursos y hasta de limpiar la oficina o local si es necesario.

Cuando se llega a este punto significa que la operación te sobrepasó. El resultado: una desorganización que te llevará a perder el rumbo de tu negocio y en el mediano plazo, al fracaso. Por eso, es importante contar con la asesoría de especialistas en el diseño, creación y desarrollo de nuevos negocios.

Pero, ¿cómo volver al camino al rol de “dueño del negocio” cuando ya se es un “hombre orquesta” y además, desorganizado? Por en practica estos puntos:

DESIGNA TAREAS POR ESCRITO

Necesitas aprender a delegar y eso significa que debes confiar en las capacidades que tienen tus colaboradores para seguir instrucciones. Deja claramente por escrito cuáles son las funciones y metas por empleado y suelta las riendas.

DEADLINES

Dicen que lo que no se mide no sirve. Deja de confiarte y establécete metas a alcanzar. Complementa el reto con fechas reales y comprométete de corazón a cumplir con esos plazos.

POLÍTICAS A LA MANO

Está bien confiar en tu equipo; sí embargo, evita contratiempos y malos entendidos teniendo a la mano las políticas de tu empresa. Haz que todos las conozcan sobre todo tus empleados, proveedores y socios de negocios y así te protegerás y operarás con base en tu Misión y Visión.

SIMPLIFICA

Tener el control del negocio no significa fiscalizarlo todo o involucrarte en cada paso. Aquí la estrategia consiste en simplificar los procesos para así agilizar áreas clave, como Ventas y Distribución. Recuerda que el nuevo consumidor valora enormemente su tiempo.

ORDENA

Mucha gente suele decir que en el desorden hay orden. Error. Un lugar de trabajo desordenado es el resultado de un líder que no tiene el control de su negocio, no se alinea a sus objetivos de negocio y sobre todo, no tiene claras sus metas. Predica con el ejemplo y ordena tu escritorio,documentos y agenda. Inmediatamente notarás la diferencia.